miércoles, 16 de marzo de 2016

BELLOTA SALVAJE

Aquí tenemos a nuestro pequeño gran amigo, el gran 

roble,  descubierto junto a su bellota el día 6/3/2016 

en la zona del bosque de la finca salvaje.









Unos días después, exactamente el 9 de Marzo del año 

2016 me alegra comprobar cómo sus primeras hojas se 

van abriendo.







Tres días más tarde las primeras hojas ya buscan 

la luz.












Fotos del día quince donde nuestro pequeño brote 

presenta una mordida en la bellota, por suerte, nada 

grave. El primer par de hojas ya da paso al segundo.














lunes, 7 de marzo de 2016

NUEVO  DESCUBRIMIENTO.

Tras el  exaustivo aclarado realizado por nuestro equipo de limpieza el pasado año a cargo de Valman Desbro
,


hoy, hemos descubierto en nuestra inigualable, única, imperfecta e inimitable “finca salvaje”, una nueva variedad arbustiva totalmente inesperada pues ni idea de que estaba allí y que, además, no ha podido hacerlo de manera más hermosa.
El maravilloso hallazgo ha sido debido al precioso escándalo visual provocado por sus cientos de diminutas florecillas blancas.



Aún falta por confirmarlo oficialmente pero según la siempre más que sabia ciencia de nuestro experto, el Profesor Cínicox de la Universidad de Saltatantas ;
-se trata casi con total seguridad de un arbusto, el Endrino, Prunus spinosa L., un vástago más de la familia de las Rosáceas.



El profesor nos ha comentado sus múltiples propiedades como astringente, anticancerígeno, laxante, combate los efectos de la menopausia, previene los tumores, antidiabético, limpia la sangre, buenísimo para la piel, diuréticos, y más y más cosas mientras apuraba su pacharán que como sabemos se hace con el fruto del endrino.




Pero ojo, quizá se trate de Prunus insititia que es una variedad de ciruelo silvestre muy fácil de confundir, así que o esperamos a la confirmación oficial por parte de un experto o esperamos a su fructificación.
Kike Valbuena. 
Principios de Marzo.
Ah, que no se me olvide, un besazo al mundo.




viernes, 4 de marzo de 2016

REFLEXIONES NATURALES.

Hoy me ha dado por reflexionar sobre el amor por la naturaleza y pensé como ha sido su evolución en mi.
Recuerdo, de niño, mi afición por cazar lagartijas y pajarillos, también matar hormigas, pisar bichos, robar huevos de nidos y alguna otra expresión antagonista del amor hacia todo ser viviente. Luego, claro está que en mi caso lo que me movía a estar en contacto con la naturaleza no era el amor, ni mucho menos.

Sin embargo, había algo que me atraía ferozmente a perderme por la dehesa, o por el monte, o por el pinar de mi pueblo, o a pasar horas y horas por el jardín, o por el huerto de mi casa entre escarabajos y arañas, entre conejos y culebras, entre robles y fresnos, entre arroyos y piedras. Sí, había algo que podía conmigo, hasta el punto de llegar tarde a casa, sucio o mojado; a veces, muchas veces, con alguna presa escondida en la mano o en un bote, en un intento de alargar el placer de mis humildes e inocentes descubrimientos.
Lo mío, al principio, no fue este amor que ahora se me antoja eterno, eso vino después, con el roce. 
¿Entonces qué era aquello que me arrastraba con tanta fuerza?

La curiosidad, la incesante y adorada curiosidad que llevo retroalimentando desde el mismo día que nací y que por supuesto me acompañará, hasta el último instante, hasta ese adiós precioso en el que emprenderé el camino hacia el montón de compost.

       KIKE   primeros de Marzo del 2016.