viernes, 30 de octubre de 2015

LA SERENIDAD DE LOS ÁRBOLES.

            EL ABRAZO DE LOS ÁRBOLES

- Dime mi reina ¿cómo es el amanecer que tenemos hoy?
-Mi rey, el sol lucha por despegarse de las peñas de la cumbre de nuestro cerro.
-¿Tiene pereza?
-Mucha, como todos los días, pero se agarra a las nubes que hay más arriba para ayudarse.
-Muy cuco él. Cuéntame ¿cómo es el aire que sopla del Este y que tus ramas no me dejan sentir?
-Fresquito. Se nota que estamos en invierno.
-Otro invierno a tu lado mi amor, ya serán más de cien.
-Algunos más si terminamos este.
-¿Si terminamos este has dicho?
-Eso mismo he dicho.
-¿Y por qué no habríamos de ver la primavera?
-Ayer no quise decírtelo, tú no pudiste verlos porque vinieron por aquí.
-¿Quién vino?
-Mi amor... lo siento.
-¿Quién vino?
-Los hombres.
-¡Los hombres! ¿Qué te hicieron?
-Vinieron y...
-Por favor mi reina ¿qué te han hecho?
-Llegaron, nos miraron a los dos y a mi... me marcaron. Mi amor, van a talarme.
-No puede ser ¿qué va  ser de mí?
-Mi rey podrás ver por ti mismo cada amanecer, sentir directamente la brisa del Este, descubrir  la luna y las estrellas que toda esta vida te he estado describiendo.
-Pero nunca me describiste la soledad.
-Lo sé.
-Tampoco tu ausencia.
-Tampoco.
-Jamás me describiste el dolor.
-Tú a mí tampoco.
-¿Dónde irás?
-Este invierno es muy frío y necesitan calor para sus hogares. Mira, ya vienen. Abrázame amor mío, que sean las caricias de tus ramas y hojas mis últimos recuerdos.
-Quizá pasen de largo.
-No mi rey, ven, abrázame.
                                      KIKE .


Inspirado en una pareja de Pinos solitarios en medio de un cerro de Cañamero en Las Villuercas (Cáceres) durante un encuentro de fin de semana con la Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono,  A.R.B.A. 2013


                                       

miércoles, 28 de octubre de 2015

ALIENS. ¿UNA PUESTA COMPLETA DE HUEVOS DE SERES DE OTROS PLANETAS?

  No deja de sorprenderme esta tierra a cada paso que doy por lo que hay que estar atentos, la mayoría de las cosas ocurren en silencio, sin testigos, sin que apenas nos demos cuenta …

Al principio no le di ninguna importancia, unas simples plantas, pero… ¿Desde cuándo esas plantas? Jamás las había visto antes por mis tierras y eso es lo que me llamó la atención: ¿De dónde han salido esas cosas? Me pregunté.  No tengo ni la más remota idea. Me respondí.
Y, como no sé porqué extraña causa aquella mañana tenía ganas de enredar  a ello me puse, animado por el incierto descubrimiento y esta curiosidad heredada de la infancia, cuando rompía los relojes de mis hermanos mayores con una piedra detrás de la casa para investigar su mecanismo interior.
Decidí, no sin temor, pues os recuerdo que siempre es así en esta finca salvaje, acometer  la empresa en absoluta soledad. ¿Y si hubiera sido devorado por esas plantas? ¿Quién se habría enterado? ¿Y si hubieran proyectado sobre mí un líquido viscoso y verde que me hubiera desintegrado convirtiéndome en abono? ¿Quién se habría enterado? ¿Y si, tampoco es tan raro, hubiera sido abducido por un rayo cósmico? ¿Quién se quedaría con mi paga?
Reconozco, cómo no he de hacerlo, que mis palabras parecen las de un lunático, un loco. Por ello y para que seamos todos los locos y los lunáticos os dejo aquí las imágenes inéditas de lo que descubrí cuando cavé un poco  alrededor y desenterré su secreto:
                  ¡¡¡HUEVOS, AUTÉNTICOS HUEVOS DE ALIENS!!!
Tras casi una hora de arduo trabajo en la que al menos tuve que cavar  12 o incluso más centímetros, descubrí esta puesta de huevos de un ser que a saber a qué planeta pertenece. No me cabe ninguna duda, ese día pase toda la noche buscando en internet  a qué animal podían pertenecer esos huevos y ¿sabéis qué animal encontré?  ¡¡NINGUNO!!
¡¡NO EXISTE en la tierra ningún animal cuyos huevos tengan hojas para despistar a los depredadores!!
Y ¿Dónde nos lleva todo esto, a qué más que obvia conclusión nos entrega irremisiblemente? :
¡¡¡ ESOS  HUEVOS  CON  HOJAS  NO  SON DE  ESTE  PLANETA!!!
Estos seres que el día de mañana, con toda seguridad,  se convertirán en sanguinarias alimañas de aliento emponzoñado que perseguirán a la raza humana para devorarla y esclavizarla, permanecen ahora así, latentes o, casi.  Si nos fijamos en la foto, observaremos unos tubos que salen de sus entrañas por los que probablemente respiren.
                        
Para alimentarse está claro que utilizan esos repugnantes tentáculos que penden de la parte baja 
  de los embriones o lo que sean esos seres del demoño.
Queridísimas amigas y vosotros, amigos, prometo seguir dando cuenta de su estado de gestación en próximas entregas. 
  Hemos intervenido yo y un grupo de plantas llamadas  “Las Cebollas Albarraneras” como nombre artístico aunque en la partida de nacimiento se denominen Drimias Marítimas.
Se desconoce su sabor, las personas que la probaron fallecieron.  lafincasalvaje.blogspot.com
                    

sábado, 24 de octubre de 2015

LAS HUELLAS DE LO OCULTO

Existen seres en el bosque que no vemos, pero están ahí.  Algunas veces, dejan alguna huella de su paso como podemos comprobar aquí. Observad  los cortes realizados para su transporte, realizados con cierta meticulosidad.  Son como pequeñas porciones que se hubieran escogido destino de algún paladar secreto y selecto o, quizá, para algún hechizo oculto tras las sombras de los árboles, bajo el vuelo de las grullas y la gracia del petirrojo.
Mediados de octubre 2015, alrededores de la Finca Salvaje.


martes, 20 de octubre de 2015

PLANTAS INVASIVAS SE ARRASTRAN POR LA TIERRA PARA COLONIZARLA.

SOY UN EGOÍSTA …
…y tengo que reconocer que este fin de semana no se me ha dado nada mal.
 De mi viaje por Sotoserrano, provincia de Salamanca, con la asociación para la recuperación del bosque autóctono, A.R.B.A., me he traído:
 Nada más y nada menos que un plantón de pino que plantado está ya en la finca salvaje.
Un buen puñado de semillas de esparraguera silvestre de la zona que tendré que preparar antes de su siembra como ya indicaré.
Un poquito, muy poquito, muy poquito de los aromas y sabores de sus caldos joven, crianza y su transparente orujo.
Mucho del calor de los lugareños que nos transmitieron con su simpatía.
El aprendizaje sobre el terreno de la influencia humana sobre la tierra, en este caso sus plantas y cómo una vez más nuestra ignorancia se convierte en equivocación al querer embellecer nuestros jardines con plantas exóticas que un día escaparán colonizando los alrededores, eliminando la competencia de la vegetación autóctona gracias entre otras a la capacidad de crear unas determinadas sustancias que afectan gravemente a nuestras plantas primero, a su fauna después y a  nosotros mismos.
Me he traído también la satisfacción del rostro de cada una y cada uno de los que allí participamos seleccionando, arrancando, descuajando, amontonando, comiendo, bebiendo, roncando, jugando, rondando, …
Qué egoísta soy, también me traje la satisfacción de haberme entregado a mí mismo, porque es así cada vez que hago algo por este herido planeta.
Y no me siento más persona por ello, ni mucho menos me siento mejor que nadie, tan sólo me siento distinto, relajado, en paz conmigo, contigo y con este precioso planeta.
Kike.
 Mediados de Octubre 2015




miércoles, 14 de octubre de 2015

Este emocionado mensaje de la señora Carmen (mi madre) no he podido evitar publicarlo. Ella, como tantos mayores tiene problemas auditivos y nos cuesta, debido a la distancia, un mundo comunicarnos. Bueno, nos costaba. 

 Un abrazo al mund0 y otro del mundo para ella.

¡Hola, hijo! No sé cómo, pero he llegado aquí. ¡Qué alegría siento! Si no me aclaro por teléfono, a lo mejor, podría comunicarme contigo. Tengo muchas ganas de verte. Podremos intentar al menos enviarnos un abrazo por correo, en otros tiempos se escribían cartas y nunca se perdía el contacto. Lo voy a intentar. Lo malo es que no sé cómo he llegado hasta aquí. Soy una calamidad, pero insistiré.
  Un abrazo y mucho, mucho cariño, hijo...

lunes, 12 de octubre de 2015

FUGA SALVAJE

Un motorista campo a través es sorprendido por la policía cuando se dispone tomar la autopista. Se esconde y el policía, ofendido, al encontrarle intenta morderle provocando su fuga.

sábado, 10 de octubre de 2015

Un viejo texto que tenía por ahí para pasar un ratito en estas tardes de lluvia.

JUAN, EL OTRO JUAN Y MÁS JUAN.

21.48 minutos. Cada día llegas más tarde, Juan.  Coches, no hay más que coches, así no hay manera de avanzar. Cuidado con el escalón del autobús al bajar, cuidado. La calle repleta de gente.  Empieza el eslalon.  A ver ese niño, a un lado.  A ver los abuelos, a un lado. Mira,  la televisión en tres dimensiones, Juan. El día menos pensado entro por una. Dinero, financiación. Espera a que bajen de precio. Cuidado con la pareja, cuidado, cuidado, cui…a un lado. Ya estoy harto siempre tengo que apartarme yo. Pues no lo hagas, Juan. Gente, no hay más que gente.
 Bueno, ya estamos llegando. ¿ Ascensor o escaleras? Coge el  Ascensor, Juan. ¿Y la barriga? Voy por las Escaleras. Venga, total es viernes, te mereces el ascensor. ¿Y la promesa de hacer ejercicio? Escaleras. Total son cuatro pisos. Ya, pero son 55 castañas. Razón de  más para hacer ejercicio. Escaleras.
 Ánimo unos cuantos escalones y ya estás en casa, Juan. Una buena y refrescante ducha y todo el fin de semana por delante. Hambre. Me voy a preparar un par de filetes. Que hambre tienes, Juan.
 Primera planta. Una de cuatro, ya queda menos. No sé si ir al peluquero a que me retoque la coleta. El lunes tienes la presentación de los diseños en el estudio. Decidido, mañana pido cita para ir por la tarde. Repasa, tienes que repasar, Juan. Sí, tengo que echarle un vistazo a todo el dossier. Como me canso con las escaleras. No sé para qué dejaste de fumar, bueno sí, se lo  prometiste a tu madre.
 Segunda planta. Dos de cuatro. Animo Juan, la mitad del trabajo está hecho. Butaca, televisión. Una buena película. Una cerveza. Sed, tienes sed, Juan. Y calor. Estás sudando. Como pesa el maletín. Y cuando subía los peldaños de dos en dos. Recuerda las palabras del Psicólogo: No debes recrearte en el pasado, Juan. Aire, me falta el aire.
 Tercera planta. Sólo queda una. Descanso. Aire, me falta aire. Vamos, inspira fuerte, otra vez, otra. Calor. Un esfuerzo más y estaré en mi querido hogar a salvo del mundo. A solas conmigo. Eso es, vamos, unos peldaños más. Sudor, calor. Se mojan mis gafas con mi propio sudor. No ves bien, Juan. No pasa nada, ya estoy llegando. Las llaves las tienes en el bolsillo derecho del pantalón. Ya estoy arriba. Se acabó el subir escaleras. Juan, abrir la  puerta de tu … de tu… tu…¡Un momento!
Juan, la puerta está abierta.
¿Cómo?
 No puede ser, no puede ser.
¿Cómo?
Juan, tus ojos se velan.
Juan, la puerta está abierta, frío, sudor, se ha caído al suelo tu maletín. Juan ¿no puedes moverte? Pánico. No puede ser, no puede ser. Juan, hay alguien en tu casa. Ladrones. Quizá sea madre que ha venido. Quizá sea madre. Vamos, acércate y llámala. ¡Madre! ¡Madre!.  Juan que no contesta nadie. ¡Madre!.
 Acercarte, tienes que acercarte. Inspeccionar.  No puedo. Llamar a la policía. Qué estupidez. Respirar. Tengo que respirar. Asómate. Mareo. Noto como me tiemblan las rodillas. Y los dientes, Juan, te castañetean. Nervios. No puede ser, no puede ser. Juan, limpia tus gafas. Me tiemblan las manos, voy a asomarme.
 Ladrones, puede que estén dentro. Cuidado, Juan, cuidado. Me acerco, no se ve a nadie en el salón. ¿Todo está en su sitio? El LCD, el DVD, el HI-FI, el PC. No se ve nada revuelto. Juan, los ladrones pueden estar en la cocina o en la habitación. Miedo. Tienes que entrar. Arma, necesito un arma. Cocina, cuchillo, Sudor, calor, asfixia, taquicardia, temblor, miedo. Entra Juan, es tu casa. Tengo que defender mi casa.
No se cómo estoy en el salón. Vértigo. Avanzo hacia la cocina su puerta está abierta, no se ve a nadie. La puerta del dormitorio está cerrada. Despacio, poco a poco. Nadie en la cocina. Arma necesito un arma. Cuchillo Juan, cógelo. Habitación, tengo que mirar en la habitación,  solo pueden estar ahí. Ahogo, vértigo, avanzar, superar el miedo, defender mi casa. Juan, la puerta está cerrada, abre.
 Abro despacio, empujo. Un poco, un poco más. Nadie, otra vez nada. Cuchillo. Juan, el armario, puede estar escondido dentro. Abrir. Sudor, temblor, angustia, falta el aire. Nada. Trajes perfectamente colocados los pantalones, camisas y camisetas, corbatas. Todo está en su sitio. En la ducha Juan, está en la ducha. Pánico, sólo puede estar ahí.
   Vamos, solo queda un lugar donde mirar. Vamos Juan, decisión, arrojo. Puerta cerrada. Abrir. Más miedo, más angustia, más vértigo, asfixia, calor, sudor. Juan si hay alguien solo puede estar ahí. Despacio, puerta abierta, nadie.  Despacio, las cortinas de la ducha. Si hay alguien solo puede estar ahí, agazapado como un cobarde. Matar.
¡¡¡¡¡¡RINNNNNNGGGGGGGGG!!!!!!!!!
Sobresalto. Amago cardiaco. No puedo respirar. Cuchillo cae. Pie izquierdo herido. Me caigo, me caigo, me caigo sobre las cortinas. Juan, Juan ten cuidado, cuidado, cui… Cortinas arrancadas, detrás, nadie, absolutamente nadie. Champú, gel, jabón. Cansancio, dolor, oscuro.
Dolor, dolor. Me duele. ¿Dónde estoy? Mi pie. Dolor. Cuchillo. Herida. Memoria. Puerta abierta, nadie en casa, llamada al teléfono móvil, cuarto baño. Frío. Suelo. Arriba, Juan, estás tirado en el suelo. Juan, arriba, puerta abierta. Herida. Tengo que curarme la herida. Juan, tranquilo. En pie. Cojera. Tengo que avanzar. Salir. Salir de habitación. Salón. Puerta abierta, Juan, cierra la puerta. Puerta cerrada. Dolor. Tengo que curar ésta herida, no es mucho.

Cinco o seis vueltas de venda son suficientes. Teléfono móvil. Tengo que ir por él. ¿Qué dice?  Llamada perdida .  Juan, es tu madre, ha llamado. Llamada de mi madre. ¿Y No será que ha venido y…? La madre que te parió Juan. La madre que me parió. Números, dedos, sonidos. Indignación, llamada, cojera, teléfono, señal, señal, señal, señal, señal.
-¿sí?
-¿Madre, me oye? ¿Ha estado hoy en mi casa?
-¿Sí? ¿Quién es?
-Soy Juan, decía que…
-¿Juan? ¿Qué Juan?
-¡JUAN, MADRE! ¡SOY JUAN! ¡TU HIJO!
-¡Huy, perdona hijo! ¿Cómo estás?
-Bien, madre, bien. ¿Ha estado hoy por aquí?
-Yo también estoy bien.- Juan, tu madre está ofendida
-Perdón madre. ¿Cómo estás?.
- Bien gracias, ¿y tú?
- Bien, te he dicho que bien.
-¿Comes bien?
-Sí.
-¿Duermes bien?
- Si madre, perfectamente.
- ¿Haces tus ejercicios?
- Sí madre, sí. Por favor respóndeme. ¿Has pasado hoy por mi casa?
- ¿Hoy?
- Sí.
-¿Por tu casa?
- Por mi casa.
- ¿Para qué?
- Para lo que sea, ¿has estado o no?
- A ver que recuerde…
     Juan, tu madre está recordando. Silencio. Juan que no dice nada.
-¿Madre?
- ¿sí? Dime hijo, qué querías.- Juan, déjalo
- Nada madre, sólo quería hablar contigo, saber cómo estás.
- ¿Cuidas tu salud?
- Sí
- ¿No habrás vuelto a fumar?
- No, madre. Bueno, que tengo que dejarte.
-Adiós hijo
- Adiós madre, adiós.
- ¡Ah! ¡Juan!
-Dime, dime.
- Hace más de quince días que no paso por tu casa, adiós hijo.- Señal, señal, señal. Juan tu madre no ha estado aquí, no ha sido ella la que se ha dejado la puerta abierta, has sido tú. Ha tenido que ser un descuido. Juan, tú nunca tienes descuidos y menos uno así, eso no le pasa a nadie. Es increíble pero es así, la puerta no está forzada, solo hay una copia y madre dice que no ha venido. Juan que te la has dejado tú así, que ya vas teniendo una edad y el cerebro ya no responde igual. Viejo, me estoy haciendo viejo. Desánimo, cansancio, dormir, dolor en el pie, incomprensión de los hechos, preguntas sin respuesta.
 Vamos Juan, tienes que descansar, no ha pasado nada y ya pasó todo. Puerta cerrada, cerrojos echados. Sueño, tranquilidad, dormir, agua y pastilla. Dormir. Mañana es sábado y no tengo que madrugar. Habitación, ropa perfectamente doblada y colocada, todo en orden. Pijama. Silencio. Juan, duerme tranquilo, ya está todo controlado.
Diez, once, doce de la noche. Ronquidos. Una, dos, tres de la madrugada. Ronquidos. Cuatro de la mañana:
-¡ñiiiiiiiiieeeeeeec!.-  Ronquidos.
Cinco, seis, siete, ocho de la mañana. Ronquidos. Nueve de la mañana:
-¡RANG! ¡RANG! ¡RANG! ¡RANG!.
 Juan, despierta. Apagar despertador.
- ¡RA…!
 Apagado, levantarse, hambre. Juan, la bata. Sueño. No he dormido bien. Juan, bosteza.
-Haaaaaaaauuuuuuu.- Café. Hambre. Pan con mantequilla. Salir de la habitación. Cocina. Fuego. Juan, más cargado. Más café.  Pan con mantequilla, untar. Juan, con dos es suficiente. Sueño. Juan, me cuesta pensar. Tiempo, hace buen día. Un sábado perfecto. Juan, tienes que llamar al peluquero. Tengo que pedir cita. Juan, tienes que trabajar. Desayuno y me pongo con el ordenador. Pie, dolor. A ver cómo está  la herida. Fuera venda. Juan, tienes el pie horrible, hinchado. ¿Me abre cortado un tendón? Los dedos se mueven y el dolor no es tanto pero lo tengo hinchado como una bota. Juan, los antiinflamatorios en el armarito del servicio. Leche, calentar hasta que hierva. Juan ¿cómo pudo ocurrir lo de ayer? Lo de ayer fue un descuido, afortunadamente no ha pasado nada. Suerte, mucha suerte. Eso es, la verdad es que soy un tío con suerte si lo miro de ese modo. Optimismo, vea la vida con optimismo, te decía el psicoanalista. Y es justo lo que estoy haciendo. Juan, muy bien. Gracias. Hervor, ruido, cafetera, taza, bandeja, azúcar, cucharilla. Hambre. Juan para qué esperar, ve comiendo un trozo de pan. Duro. El pan está seco. Salón, mesa, corriente de aire. ¿Corriente de aire? Mirar puerta. ¡PUERTA PRINCIPAL ABIERTA! ¡Pánico! Café hirviendo cae sobre pie derecho. Dolor. Coger aire para gritar. Trozo de pan en garganta. Asfixia.
Respirar, respirar. Ahogo. Expulsar urgentemente pan. Golpes en esternón. Golpes más fuertes, Juan. Golpe definitivo con las dos manos. Trozo de pan volando. Respirar, respirar, despacio, dolor. Te has fastidiado una costilla, Juan. Dolor en el pecho, dolor en el pie izquierdo, dolor en el pie derecho. La puerta, la puerta principal está abierta. Alguien la ha abierto esta noche, no puede ser, no puede ser. Inspeccionar. Puerta normal. No está forzada. Está muy claro alguien tiene otro juego de llaves, Juan. ¿Qué pueden buscar aquí?. El dossier, buscan el dossier de la presentación del lunes. Han entrado para robarme el trabajo de estos dos últimos años. Alguien tiene copia de las llaves. Vulnerable, inseguro, miedo, pulsaciones, tensión, te está subiendo, Juan. Pastilla. Habitación. Cerrar puerta. Puerta cerrada. Cerrojos. Cocina, agua, pastilla. Respirar, respirar. Más tranquilo, ya estás mejor, Juan. Cambiar cerraduras urgentemente y todo solucionado. Ordenador. Internet, buscador, navegar, teléfono. Señal, señal, señal, señal.
-Cerrajería urgente Nicolás, dígame.
- buenos días. Por favor, deseo cambiar las cerraduras de la puerta principal de mi casa.
- ¿Me da su dirección y referencia de la puerta, por favor?
- Pues el caso es que me la instalaron ustedes el año pasado.
- Ajá. ¿Me da su nombre, por favor?
- Juan Escribano del Campo.
- Un momento, por favor.
- Muy bien.
  Dolor. Tu pie derecho está abrasado, Juan. Esperar. Silencio.
-Juan Escribano del campo. Calle rio sella Numero 24, cuarta planta, puerta A.
- Correcto.
- Teléfono 91 922 80 37
- Correcto.
- Muy bien, si es tan amable de esperar en esta dirección estaremos ahí en unos veinte minutos.
-  De acuerdo, gracias y hasta ahora.
- No hay de qué, adiós.

-Muy  bien, aquí tiene, dos juegos de llaves.
-¿Está usted seguro de que no existe otra copia?
-Perfectamente, caballero. Por favor, firme aquí. Gracias. Que tenga un buen día.
-Adiós y gracias.
Puerta cerrada. Cerrojos. Sensación de victoria. Seguridad. Tranquilidad. Dolor. Ducha. Cura. Pie herido, pie quemado, costilla dolorida. Medicinas, vendas. Hambre. Todavía no has desayunado. ¿Por qué no vas al bar y después a la peluquería? Hora. Reloj. 10,45: perfecto, vístete, Juan. Habitación, armario, chándal, zapatillas, riñonera, cartera, llaves. Tienes que hacerte la cama antes de irte, juan. Hecha. Vámonos. Cerrar puerta, cerrojos. Tendrás que pensar quién ha podido hacerse con una copia de las llaves, en la casa no falta nada y todo está en orden. El trabajo está protegido en el ordenador y tampoco parece que lo haya tocado nadie. Todo es muy extraño, Juan. Último vistazo. Media vuelta. Por supuesto ascensor, Juan. 11,15: Montado de lomo y zumo de melocotón. 11,30: taxi, 11,45: entrar peluquería, 12,15: salir peluquería, 12,30 regreso, taxi. Pies doloridos, cansancio, por supuesto ascensor. Ansiedad de Hogar. Seguridad. Llaves en el bolsillo izquierdo. Cuarto piso, ascensor se abre. Unos pasos y... Está abierta, Juan. ¡Puerta abierta! ¡Puerta abierta! No puede ser, no puede ser. Han vuelto a entrar, Juan. Sofoco, temblor, puerta abierta,  confusión, vértigo, miedo. Superar miedo. Entrar. Tienes que entrar, Juan. Terror. Salón, todo normal. Cocina, cuchillo. Coge el cuchillo, Juan. No puede ser, ¿y si ahora me encontrara con ellos? Puerta habitación. Abrir. Abierta. Dolor en las costillas, respiración ahogada. Nadie en la habitación. Todo en orden. Armario. Todo en orden. En el baño, Juan, solo pueden estar ahí. Abrir puerta. Nada. Nadie. Regreso habitación. Ventana. Abrir ventana. No se ve nada tampoco. ¿y si estaba cerrada por dentro… Salón. Entrada, Puerta abierta. Tienes que descargar tus emociones, Juan, acuérdate de las palabras de tu psicoanalista. No sé si acuchillarla. La puerta vale un dineral. No lo hagas, bastará con que la insultes.
-¡Hija de puta!- Repentina corriente de aire. Puerta que se cierra. Golpe fuerte en mejilla izquierda. Caída de cuchillo sobre herida pie izquierdo. Mareo, vértigo, visión nublada. Rodilla en el suelo, mano en el suelo. Corriente de aire. Golpe tremendo en mejilla derecha. Caída definitiva. Desmayo. Suelo. Coleta entre marco y puerta. Corriente de aire. Portazo. Juan dentro de casa. Coleta atrapada fuera. Silencio.

Despertar, dolor. Dolor intenso en pie izquierdo, dolor agudo en pie derecho, fuertes molestias en costillas flotantes, herida sangrante en mejilla izquierda, más sangrante aun en mejilla derecha. Frío, suelo. Humedad, charco viscoso. Desubicación. Amnesia. Recuperación. Vamos, ¿qué haces aquí tirado? Puerta gigante vista desde el suelo ¡Arriba, Juan! Intento moverme. Dolor en cuero cabelludo. Atrapado, tienes el pelo atrapado, Juan. No puedo moverme. Dolor más intenso. Angustia. Puerta gigante desde el suelo. Incomprensión. Angustia. Humillación, impotencia, dolor. Intenta moverte, Juan. No puedo moverme, no puedo. ¿Y si salieran ahora los vecinos, Juan? ¿Y si vieran el resto de tu cabellera ahí, tirada en el pasillo, Juan? Dios mío y si ahora sale ese niño y se lía a tirones con mi preciosa coleta. No pienses mal, recuerda lo que decía el psicoanalista, Juan: las situaciones de estrés cuando lleguen. Pensar, tengo que pensar. Dolor en pie izquierdo. Cuchillo, Juan. Eso es, ¿dónde está? Aquí, está aquí. Dios mío, qué suerte tengo. Cortar coleta, Juan, libérate.
Portazo exterior. Griterío de niños. Me parece, me temo, que son los vecinos, Juan. ¡No puede ser, no puede ser! Pánico, terror, estrés. Cuchillo, cortar, Juan, rápido. Cabello demasiado justo, no hay holgura. No puedo, no puedo respirar. Mala postura, Juan, libérate. Pánico, estrés. Cuchillo, cortar, dolor, humedad, sangre. Coleta cortada con parte de su enraizamiento.
 Dolor, liberación, placer, cuchillo, odio, odio desmedido, odio descontrolado. Matar. Juan, levántate y mata a esa puerta. Destroza, aniquila. ¡Te mato! ¡Te mato! Arremetida bestial ¡Te mato! Puerta cerrada.  Feroz intento de apuñalamiento acompañado de ataque bárbaro. Movimiento de puerta. Puerta entreabierta. Impresionante impacto en tabique nasal. Hemorragia nasal, desvanecimiento. ¿Estás ahí, Juan? O estás allí. ¿Dónde estoy? Vértigo. Puerta abierta. Desmayo. Caída libre y golpe frontal sobre esquina de mesilla recibidor. Golpe definitivo. Golpe fatal.

Juan, abismo, abismo abierto en la nada de la nada. ¿Juan, dónde estás? Mira, ven, sígueme, vamos, ya sobran tus miedos, déjalos y ven conmigo.
Trae solo tu espíritu, nos vamos al cielo, por fin paz, descanso, seguridad.
¿Lo ves? No puede haber nada tan hermoso ni tan bonito
¡Mira juan, las puertas del cielo!
¡Dios mío, no puede ser, no puede ser!
Puerta abierta, Puerta abierta, puerta abierta.

Si mi querido juan, las puertas del cielo siempre están abiertas.

viernes, 9 de octubre de 2015

 EXTRENO NUEVO VIEJO COLCHÓN

Esta noche espero dormir mejor, he traído un colchón de espuma que me han prestado. Un pequeño lujo en el lugar donde estoy pero que espero sea práctico pues cada noche que duermo aquí acabo con la espalda cuadriculada.
  La noche está tranquila, aunque se escuche aullar a los perros a lo lejos, en el pueblo.
 El cielo se fué enmarañado de nubes transparentes, pero ahora se ven las estrellas, no hay viento.
  Aquí puedo palpar mi soledad y me gusta su tacto.

lunes, 5 de octubre de 2015

Anoche por fin llovió. Unas primeras gotas a eso de la una y cuarto. Una hora después, empezaron los chubascos que no han cesado hasta ahora.
Me llamó la atención como se oía golpear la lluvia en el techo, cesaba y sin embargo parecía oírse sobre las hojas de los robles a pocos metros.
  No he dormido mal del todo pero había mucha humedad.
  Bien, llegó el agua a este humilde secarral, ahora veremos como va cambiando el paisaje gracias a ella y a Valmandesbro, el desbrozador que tengo para la finca puesto que yo, por supuesto, no me voy a manchar, faltaría más.

Valmandesbro, inicios otoño 2015

ASÍ TRABAJA UN AUTÉNTICO VALMAN

ANTES



DESPUÉS DE ANTES



domingo, 4 de octubre de 2015

Pasan veinte minutos ya de la medianoche y no sólo no llueve si no que incluso se ven algunas estrellas. Tampoco hace nada de viento. Aquí, dentro de mi humilde observatorio estoy entre 20 y 21 grados.
 El perro y el gato duermen en su manta. Podría decir que esta madrugada del cuatro de octubre la calma es chicha. 
 Venía yo con la esperanza de escuchar la lluvia aporrear el techo ...  ¿90% de probabilidad?  ¡JA!

sábado, 3 de octubre de 2015

 LLUVIA

Esta noche llega la lluvia a nuestro terreno que la espera con ansiedad. El suelo está seco, sin apenas verde pero veremos como en poco tiempo, muy poco tiempo, una nueva alfombra se extiende a lo largo y ancho de la finca salvaje.
  Esta noche llega la lluvia y yo estaré allí, esperándola, para cuando llegue, dormir con ella.