Dicen, desde tiempos inmemorables que si soplamos a las semillas del diente de león y pedimos un deseo, este, de manera mágica, se cumple. Yo dejaré que sea el viento fresco de la mañana el encargado de culminar el hechizo, pues ese es mi humilde deseo.
primeros de junio del 2016.
No hay comentarios:
Publicar un comentario