Tierra, déjame entregarme una vez más a
los
mágicos sortilegios que habitan entre
los
colores que cada atardecer me dibujas.
Tierra,
hazte loca y preciosa que esta tarde vengo
para
admirarte.
Y es que me gustas así, vestida para antes
de la
noche.
Quieta, me envuelves en tu papel de regalo y me
llevas
a la parte de la música de tus hojas que hablan
susurrantes al viento
del norte.
Y aunque todo parece permanecer en el instante, a
veces, te mueves tan deprisa que te me escapas bajo
las pestañas.
luz, así siempre dejas el mejor recuerdo antes de
desaparecer en la oscuridad sobre la que
descansa tu propia sombra, allá donde los
silencios se aúnan en la gran encrucijada.
Déjame
rondarte por tus bosques, permíteme
robarte alguna de las estrellas de tus
noches y
por último, soñar caído cada día sobre tus
ramas.
Tierra,
dame tiempo para conocerte que apenas
un millar de vidas da para detalles.
Tierra, dame
el alma de tus orgullos que quiero estar entre tus
brazos antes de
irme contigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario