martes, 2 de febrero de 2016

Incendio


Al principio parecía estar
muy  lejos.
Sin embargo, al anochecer,
veíamos como el horror
cada vez estaba más y más
cerca.



El calor que quemaba mis
hojas y el humo de mis
hermanos que ya habían
ardido, no me dejaban
Respirar.
Algunos quisimos huir, correr hacia algún lugar seguro.


Pero nuestras raíces nos
aferran a este suelo tuyo 
y mio donde voy a morir,
y convertirme en cenizas
que la lluvia arrastrará
al río, envenenándolo.




Los árboles más jóvenes
me preguntan porqué.
Y mi respuesta es la de
siempre:
Los hombres.




Mi horror es inmenso,
no hay nadie,
no hay nada, tan solo
es espíritu de mis hermanos
que vuela.



 Y yo empiezo a estar cansado y he de volar junto a ellos.

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