viernes, 20 de noviembre de 2015

Dibujo de palabras

        LIENZO PARA LUISA   


Como dijiste que te ibas a ir, quise antes retratarte, no fuera

que tiempo y ausencia, me hicieran caer en la niebla amortajada

del olvido.


  Pero como no es lo mío la pintura, tuve que crear colores

mezclando matices que fui  escogiendo de tu mundo.

Así, trazo a trazo, nació mi lienzo sobre esta humilde cuartilla.                  

                                                                      
 No quise muchos acentos ni comas para no perfilarte pecosa, 

pero respeté los puntos, no fuera a quedarme sin la gracia pequeña e 

infinita de cada uno de tus lunares. 

Y entonces…                                                                    


…con el rumor de las olas del mar describí la marea de tu cabello, 

después, con su quieta plenitud, dibujé tus ojos de atardecer 

rendido brillando por encima de la oscuridad .                                           


 …de la noche y sus estrellas tomé su manto de seda tibia para tu 

piel desnuda. Con él  te vestí, pincelada tras pincelada, mientras tus

párpados aún dormían el sueño vivo y eterno que yo,  hice mío.                      


 ...¿Recuerdas nuestro caminar?  De aquellos paseos contigo recogí 

sus caricias de viento y frescura de tierra mojada. Paz susurrada que 

nace de la ternura de tu gesto hermoso y amado que se escapa, para 

siempre entre mis dedos. 


…del vuelo de los vencejos  y nuestros caminos errantes inspiré 

tu mirada perdida que halla la mía para así, transparente,  esbozar tu

 sonrisa que revolotea hasta la mía como lo hiciera antaño.                           
         

   …animado, me dejé llevar del misterio de tus robles y con su 

veta abierta construí un marco que solo habla del silencio, del sigilo de 

cada palabra no pronunciada que ahora, no lo puedo negar, escucho 

cada día.                      


 …de las ilusiones cumplidas contigo tomé su luz y con ella iluminé 

de tenues reflejos de felicidad este lienzo imposible. Ahora y para 

siempre, sé que jamás le faltará su luz,  aquella que solo tú has 

podido darme.               


Y es mi manera de caer en la inocencia culpable de los detalles.

 Detalles de acuarela y pincel mojado en la humedad que 

se desprende de la incomprensión de nuestros párpados.
                                  


Kike  marzo 2013
  



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