He caído sí, por fin se ha derrumbado
mi cuerpo inerte sobre
las ramas de mis compañeros.
El viento de hace un par de días me tumbó,
aburrido de mi.
Me dijo que ya no se divertía como antaño conmigo, cuando en el
fragor
de cientos de batallas me empujaba de un lado a otro intentando
arrancarme, llevarme,
desposeerme y yo me defendía haciendo
abanicos con mis ramas desnudas mientras él reía.
Luego, poco a
poco se iba cansando y se alejaba tranquilo, silbando,
llevándose
las nubes y yo quedaba siempre atrás curando mis heridas al sol.
Pero no importa, es cuestión de
tiempo, tiempo para unirme de nuevo
a la tierra y ser tierra, tiempo para abrazar y alimentar una
semilla y ser semilla, tiempo para crecer y crecer hasta que de nuevo desafíe al viento.
Sólo tiempo, curiosa palabra, ni
siquiera el viento sabe qué es eso del tiempo.
Kike Valbuena Abenza Noviembre 2015
Lafincasalvaje.blogspot.com
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